Armenia es el primer país del mundo que adoptó el cristianismo como religión oficial del estado allá por el 301 d.C. Muchos años antes, parece ser que entre los años 60 y 68 de nuestra era, el cristianismo había sido introducido por los apóstoles cristianos San Bartolomeo y San Judas Tadeo, quienes habrían llegado previsiblemente desde Turquía. Bautizaron tanto a gentes importantes como a gente común del pueblo, y son reconocidos como los primeros “Iluminadores del mundo Armenio”.

En el transcurso desde la introducción del cristianismo hasta que fue adoptada como religión del estado, la práctica era secreta. Y no sería hasta tiempo después cuando fue adoptada por el rey Tiridates III bajo el liderazgo religioso de Gregorio el Iluminador, quien bautizó a la familia real en el río Arax. Se estableció la Iglesia Apostólica Armenia y Gregorio el Iluminador fue el primer católicos armenio (lo que vendría a ser el Papa de Roma para los católicos). Han pasado muchos siglos desde entonces y el cristianismo sigue siendo la religión mayoritaria de Armenia con su sede y centro espiritual cerca de Ereván, en la Santa Sede de Echmiadzin.

Aunque la religiosidad no se vive de una forma ferviente, sí que un trayecto por Armenia pareciese un viaje por un museo cristiano al aire libre. No sólo el país por completo está cubierto de Jachkars (cruces en piedras), sino que iglesias, monasterios y capillas se suceden sin descanso, a cada cual más bello que el anterior. Monasterios y monumentos que encuentro en montañas, en puertos, al lado de lagos, en gargantas, en bosques,… a cada cual en más interesante escenario. Cada uno con su toque propio, y muchos de ellos reconocidos por la Unesco como Patrimonio Mundial.

Monasterios construidos en la Edad Media y que no sólo servían como centros religiosos sino que también lo eran educativos. Historias y leyendas acompañan. Vistos y visitados uno a uno, los templos religiosos armenios son impresionantes, pero si los vemos en los parajes en los que se hallan, y sobre todo si los vemos como un conjunto, es entonces cuando su belleza y su importancia resaltan sobre cualquier otro lugar.

Monumentos Patrimonio de la Humanidad

Monumentos declarados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad como son los casos de los monasterios de Haghpat y Sanahin, cerca el uno del otro, y el de Geghgar. Haghpat es una auténtica obra maestra y era uno de los centros de enseñanza más importante durante la Edad Media. La iglesia más antigua del complejo data del siglo X, siendo un claro ejemplo de arquitectura armenia. Sanahin por su parte, puede que esté levantado sobre un templo precristiano y se compone de varios edificios. En la época de esplendor fue un centro cultural de vital importancia, con la academia y la biblioteca.

Geghard, cerca de Ereván fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. Es una obra única que está en parte excavada en la montaña y rodeado por un acantilado. Un lugar sorprendente y de arquitectura diferente a lo que podríamos imaginar. Impresionan sus templos en las cavernas, un lugar mágico. Y si por dentro asombra, por fuera incluso más, enclavado en la garganta del río Azat. Un lugar y un monasterio maravillosos.

Otros monasterios espectaculares no son Patrimonio de la Humanidad, pero no les desmerecen. Quizá el más famoso sea el de Khor Virap (“Pozo Profundo”). Su imagen desde lo lejos, con el monte Ararat al fondo, es una de las imágenes de Armenia que quedan en la mente. Aunque lo que hace el lugar importante es el hecho de que Gregorio el Iluminador estuvo encerrado en sus mazmorras durante 13 años. San Gregorio se convertiría años más tarde en mentor religioso del rey y su familia.

De entre todos los monasterios es el de Tatev del que guardo un mejor recuerdo, seguramente por la simpatía de los religiosos que allí me encontré. Afables y simpáticos. Con todo el que pasa por allí charlan y explican lo que necesites saber o resolver las dudas que pudieras tener. Además el lugar parece sacado de un cuento de hadas. Un cuento de hadas que comenzaría ya en el siglo IV con la construcción de la primera iglesia y convirtiéndose en lugar de peregrinaje desde el siglo V.

Si el monasterio de Tatev parece un cuento de hadas, los de Hayravank y Sevanavank están situados en un lugar incomparable, a la orilla del lago Sevan, lo que les convierte en auténticos privilegiados, como privilegiados somos todos aquellos que tenemos la suerte de ir a visitarlos. Encuentro a la vera de Hayravank unos de los jachkhars más hermosos de todo el país. Tomando el nombre del lago, Sevanavank, me ofrece una vista simplemente maravillosa, con la iglesia incrustada en un paraje impresionante con el lago Sevan de fondo.

La lista de iglesias y monasterios medievales es prácticamente inabarcable en Armenia, guardando en mi recuerdo con cariño los de Aruch y Marmashen, donde juegan a las cartas entre ruinas centenarias y cruces en las piedras. Pareciese que el tiempo corre de forma diferente a como lo hace en otros lugares. O el monasterio de Saghmosavank desde donde se nos ofrecen unas vistas maravillosas con el monte Aragats al fondo en la distancia.

Cada monasterio tiene su propio estilo y carácter y forman parte indispensable de una arquitectura armenia única e impresionante. Además de templos religiosos, sus funciones a lo largo de la historia han sido más amplias. Algunos son centros de peregrinaje, otros simplemente lugares históricos de visita, algunos más siguen en activo y todos ellos el orgullo de Armenia.